Es una fascinante escena surrealista. Ocho pequeños vehículos aéreos no tripulados - llamados quadrotors - comienzan a elevarse desde el suelo, al unísono.
Ellos se mantienen a cierto nivel, llenando la habitación con un zumbido fuerte. A continuación, pasan a través de una ventana improvisada, uno a la vez, y se vuelven a formar como grupo, del otro lado.
Esto no está pasando en una película de Spielberg, y no es ciencia ficción.