La compra de inmuebles con dinero ilegal producto del crimen organizado o el narcotraficante en Puebla es una constante desde hace 10 años, y quedó en evidencia en 2002 con la detención del entonces líder del Cartel de Tijuana, Benjamín Arellano Félix.
A partir de 2009 la actividad contra el narcotráfico emprendida por el gobierno de la República empezó a tener resultados en Puebla, y a su vez se empezó a conocer la ubicación de casas de seguridad o para vivir u “hospedarse” de los capos o cabecillas.