Una joven mujer de Sri Lanka fue ejecutada con una espada en un pequeño pueblo de Arabia Saudita, a miles de kilómetros de la jungla y las playas idílicas del país donde creció.
Rizana Nafeek llegó a Arabia Saudita en 2005.
Las autoridades la ejecutaron este jueves en Dawadmi, a unos 200 kilómetros al oeste de la capital saudí, Riad.
Pasó sus primeras semanas en Arabia Saudita buscando trabajo como trabajadora doméstica para ganar dinero y apoyar a sus familiares en casa, quienes fueron desplazados por el masivo tsunami ocurrido en el Océano Indico un año antes.