Cada día, millones de personas como Celeste, de 16 años, viven sus vidas con un gran peso emocional forjado por el miedo, la incertidumbre y la separación. Tenía 10 años cuando la realidad de la desesperada situación de su familia la abofeteó en la cara.
Rolando Zenteno ha vivido más de la mitad de sus 18 años de vida en Estados Unidos, sin embargo, aún se siente como extranjero.
Otro inmigrante indocumentado, Prerna Lal, lucha por quedarse en su país de adopción y con el sueño de convertirse en un abogado especialista en migración.