Entre 2010 y 2012, unas 260,000 personas murieron de hambruna en Somalia, y el mundo reaccionó de manera muy lenta, afirmó este jueves el coordinador humanitario de la ONU para dicho país.
La mitad de los que murieron por la hambruna eran niños menores de cinco años, según Philippe Lazzarini.
El reporte, dado a conocer por la FAO y la Red de Alerta Temprana contra la Hambruna financiada por USAID, es el primer estudio científico sobre las muertes en la crisis.