Republicanos inician la contraofensiva
06/30/2012 - 11:36
Tras saborear la más importante victoria de su mandato, el presidente estadounidense Barack Obama se prepara para una nueva ofensiva del Partido Republicano y el movimiento del Tea Party, que han prometido hacer hasta lo imposible para repudiar la ley de salud o al menos impedir que algunos gobiernos estatales la implementen.
El primer acto de esta cruzada conservadora lo ha protagonizado el congresista republicano Eric Cantor, quien ya ha adelantado un voto de repudio a la ley de salud asequible el próximo 11 de julio.
El voto, de carácter simbólico, ya que los demócratas controlan el Senado, buscará reagrupar a toda la base conservadora de la misma forma que lo hizo en 2011, cuando el Partido Demócrata sufrió una humillante derrota en las elecciones de medio término.
Además, los congresistas republicanos por Minnesota y Carolina del Sur, Michael Bachmann y Jim DeMint, respectivamente, han anunciado el inicio de una campaña para convencer a varios gobernadores de no implementar algunas disposiciones de la ley de salud que entrará en vigor a partir del 2014.
El argumento es que la cláusula que obliga a tener seguro médico representa un “abuso de poder” por parte del gobierno. “Esta ley es un atentado contra nuestras libertades”, aseguró el gobernador republicano de Louisiana, Bobby Jindal. “¿Qué sigue? ¿Van a penalizar a la gente por no comer tofú, o comprarse coches híbridos?”, cuestionó.
Miembros destacados del Partido Demócrata se han dado a la tarea de corregir las malas interpretaciones, como la de que aquellos que no tengan seguro para el 2014 tendrían que pagar un impuesto.
“Es una multa, no un impuesto”, explicó el gobernador de Massachusetts, Deval Patrick. El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo que “si se lee el dictamen no es un impuesto general. No es algo que se evalúe como un impuesto a la renta y, además, afecta solamente al 1% de la población”.
Pero la propia resolución de la Suprema Corte, al validar el polémico mandato de obligatoriedad, equipara la penalización “razonablemente a un impuesto”, indicó el juez John Roberts, quien preside el cuerpo colegiado de magistrados de la Suprema Corte.
Esto seguramente será utilizado por los republicanos para tratar de frustrar la implementación de la ley y dar así un golpe a Obama, quien este viernes visitó la zona afectada por los incendios, en Colorado Springs, y reconoció que hay una “enorme devastación”, tras lo cual prometió ayuda federal.













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