Lucifer no puede nacer en Nueva Zelandia. Y no hay lugar para Cristo o Mesías tampoco. En ese país de Oceanía, los padres tienen que consultar al gobierno para ponerle el nombre que quieran a su bebé.
Y cada año, hay un grupo de nombres inusuales y demasiados extraños que deben pasar la prueba. El Registro de Nacimientos, Defunciones y Matrimonios del país compartió a CNN este miércoles la lista.
Tres palabras: ¿Qué estaban pensando?
En los últimos 12 años, la agencia tuvo que rechazar no uno, ni dos, sino seis parejas de padres que querían nombrar a su hijo "Lucifer".