La Tarea
05/18/2012 - 04:08Como en todo, el exceso acaba con el placer, y en el sexo, a veces más que unir a la pareja, su exageración harta y distancia a los involucrados
Cuando pensabas que todo ese placer, que se veÃa como la inagotable fuente de amor, iba a ser lo mejor que te pasarÃa al vivir con esa persona que tanto amas y deseas, resulta que se esfuma como el viento. Nada más empezó la convivencia juntos y esa fantasÃa de hacer el amor a diario, en todos los rincones de la casa y a cada momento, se volvió algo no tan placentero.
Una de las grandes ideas que tenemos sobre el sexo y el amor es que mientras más haya es mejor; sin embargo, se debe saber en qué cantidad son buenos, pues al principio las parejas deshacen la cama haciendo el amor y terminan deshaciendo el amor por no hacer la cama.
Se nos ha inculcado que el sexo es garantÃa de una relación exitosa, junto con el amor, pero cuando ambos fallan las relaciones fracasan. Mantener una frecuencia sexual al máximo es imposible, ya que en la pareja se deben dar ciertos ajustes que involucran al erotismo.
Los expertos señalan que debemos tener claro que el amor no es querer acostarse con alguien, sino desear levantarse junto a él; entender eso hace que el sexo sea gratificante y duradero y no sólo un deseo producto de la testosterona, esa hormona que nos invita al placer sexual.
El sexo sigue una especie de ley en todos los seres humanos, y es que todo lo que da placer tiende a repetirse y todo lo que produce displacer tiende a evitarse. Pero también es ley en el sexo que el exceso de satisfacción conduce a la saturación y éste es uno de los grandes enemigos de la sexualidad.
Los cientÃficos han descubierto que mientras las gónadas están activas, las personas tienen deseo sexual. Por ello, aunque el paso del tiempo desgasta de forma natural el cuerpo, la edad no es impedimento para que la persona conserve su instinto y su deseo.
Lo malo es cuando el deseo se estanca o deja de fluir como debiera, y esto es producto del exceso de placer que no permite el disfrute, esto les ocurre con más frecuencia a las parejas que se unen para o por tener buen sexo que a aquellas que deciden unirse por convivir.
Hay que tener cuidado en no confundir convivir con simplemente llevarse bien, o compartir un espacio fÃsico, el problema radica en que una pareja que sólo tiene buenos momentos sexuales pronto acabará por conocer todo el repertorio de técnicas amatorias que en conjunto pueden ejecutar, pero la parte del placer de vivir con alguien, que sustenta la posibilidad de obtener un desarrollo personal al lado de esa persona, no existe; es asà que el sexo, por sà solo no es capaz de sostener por mucho tiempo una relación de pareja.
El peligro de las parejas muy pasionales que basan en sus éxitos de cama su relación, usan y abusan del sexo hasta la saciedad convirtiéndolo en un estÃmulo aversivo que inhibe el deseo.
Las personas suelen no ser francas con sus parejas sobre su verdadera necesidad sexual.
Se ha idealizado que mientras más sexual es un persona más liberada está, mejor idea sobre él tiene y que no desearlo es sinónimo de problemas, cosa que es totalmente falsa.
No todas las personas tienen el mismo nivel de deseos sexual, ser francos y saber acoplarse al nivel de deseo sexual del otro es lo que hace que éste sea gratificante, pleno y disfrutable por más tiempo.
Toma Nota
Buena parte de las series o pelÃculas que se programan en la televisión tienden a tener escenas eróticas. Y este contenido influye directamente en los pensamientos, comportamientos y expectativas sexuales de los adolescentes, como lo demuestra un estudio del Instituto PacÃfico de Investigación y Evaluación de Estados Unidos.
Los datos revelan que la exposición al contenido sexual en la adolescencia se relaciona con una mayor probabilidad de haber tenido sexo oral y coito vaginal, con más intención de participar en relaciones Ãntimas en el futuro y una menor probabilidad de percibir que las relaciones sexuales pueden acarrear consecuencias negativas o problemas de salud.
La directora del ensayo, Deborah Fisher, reconoce que “cuando se presenta una escena de sexo en televisión, los padres se exaltan y transmiten las consecuencias negativas. Estas reacciones pueden dar lugar a expectativas irreales sobre el sexo de jóvenes y sus posibles consecuencias y para los adolescentes sin experiencia sexual, éstas representaciones sexuales tienen influencias negativas cuando exageran los resultados positivos y minimizan u omiten los mensajes sobre riesgos potenciales, precauciones y responsabilidad.













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